martes 30 de enero de 2007, 00:00:00
Domingo de nieve
Tipo de Entrada: 
RELATO
|
817 visitas
Domingo de nieve (28/01/2007)
Con la nevada que había caido tras el temporal tenía que salir a dar una vuelta. La idea era hacerlo el sábado... Pero entre la vagancia y las cosas de casaaaaaaaaaaa.
El caso es que lo dejé para el domingo y me fuí a Larraitz con idea de subir al Txindoki. Llevé al parking. Flipé de la cantidad de coches. Me preparé y me fuí pa´rriba todavía flipando.
Empecé por el camino "normal" con idea de meterme por el barranco de Muitze. Antes de llegar a la antena le pregunté a uno que bajada. Me dijo que se habían quedado algo antes del collado. Que taba imposible. Que se hundían hasta el pecho...
Ah, no. Eso sí que no. Yo quiero huella. Que me la sé. Y toy sólo. Como pa ponerme a abrir.
Me doy la vuelta y decido dirigirme al Ausa Gaztelu. La "normal" del Txindoki está peor que el paseo de la Concha un día de buen tiempo antes de comer. Esquíes, raquetas, peña andando, snows, perros, caballos, jóvenes, no tan jóvenes, mayores, más mayores,...
Un buen rato voy sólo. Ahora, la huella es impresionante. Por aquí ha pasado mucha gente. Y más de tres con esquíes. Un par de veces me cruzo con gente que baja. Y cuando salgo del bosque me encuentro con que va peña por delante. Y no poca. Por lo menos unos trece. Tras una buena sudada en la cuesta final llego arriba. En la cima sopla bastante viento norte y rápidamente se nota. Yo saco mi té calentito del termo y estoy un rato disfrutando de las vistas. Hasta después de que se han ido todos. Me quedo un poco más, hecho un meo (ahora que estoy solo....) y me largo.
Al bajar me siento con ganas y decido seguir un poco por una huella que veo. Por lo menos hasta esa puerta metálica de ahí arriba. Por aquí ha pasado menos gente y me empiezo a hundir. Veo que bajan dos andando. La idea es tirar hacia Alotza y, sin llegar, empalmar con la "normal" del Txindoki. Así me doy una vueltecita. LOS COJONES!!. Quiero decir, tras hundirme dos veces hasta ellos me doy la vuelta y me largo de allí. La nieve está demasiado blanda. Esos dos que he visto bajar iban puteados. Pero iban bajando. Yo subiendo. Paso. Me voy a reventar.
Una hora después me encuentro con uno que conozco casi en el coche. Charlamos un buen rato y nos despedimos. Yo a casa a comer y él al Txindoki...
Añadir nuevo comentario